jueves, 11 de diciembre de 2008

Hay que saber llorar.

Aquellos hombres me perseguían con tal locura que no pude hacer más que rodar. Corrí lo más rápido posible intentando escapar de sus pies. Agresivos y golpeadores. Sin embargo, y pese a los músculos de sus piernas, se depilaban. Si sos tan macho y me venís a pegar, mínimo reprimí el puto que llevas adentro y en vez de patearme a mí metete el zapato en el or...

Nunca se cansan, me acosan, me maltratan y se violentan, y después, cansados, dicen que me aman y que darían su vida por mí. Que transpiran por la pasión que les inspiro y que sufren si no me pueden meter adentro. Que soy única.

Del libro "Hay que saber llorar" de Pelota de Fútbol.

PD: Qué pensaban, giles, este es un blog de humor, par favar!!

3 enlolados dicen...:

Gustavo dijo...

No llege a pensar nada, es mi estrado habitual

Parodiante dijo...

Jajajaja!!

Muy bueno... un beso!

Luciano dijo...

Si, me asustó un momento.